Hace unos años, no nos planteábamos esta pregunta. En España, se pensaba que alquilar era tirar el dinero y que comprar vivienda era una inversión segura, que siempre se revalorizaba. La crisis nos ha hecho ver que el alquiler es una opción tan digna como cualquier otra y que, en contra del pensamiento mayoritario, la vivienda también puede ver disminuido su valor ya que este está ligado a muchos condicionantes del mercado.

2015 ha supuesto un levísimo repunte de las ventas en el mercado inmobiliario. Los precios han bajado en picado desde 2008 hasta estabilizarse los pasados años y las ofertas en el sector, han hecho que algunas personas se planteen pasar de inquilinos a propietarios. Ante esta disyuntiva mi respuesta es siempre la misma, “hazte las 4 preguntas siguientes y dependiendo de tu respuesta, toma una elección en un sentido u otro”, así que, si os parece, voy a compatirlas con vosotros.

1.- ¿Tienes un contrato fijo?

Si no lo tienes, no sigas adelante, ya que es lo primero que va a mirar el banco antes de estudiar tu caso. Además de ello, van a exigirte que entre todos los propietarios del inmueble, alcancéis unos ingresos mínimos de 2000-2500€, dependiendo del importe del préstamo que queráis solicitar y por último, que estéis al corriente de pago de los préstamos que podáis tener y no figuréis en ningún registro de morosos.

2.- ¿Tienes ahorros?

Ten en cuenta que las hipotecas no suelen cubrir el 100% del valor del inmueble, a no ser que lo compres a la inmobiliaria de un banco y que además de ello, has de hacer frente a otros gastos relativos al proceso de compraventa, por lo que mi recomendación es que cuentes con unos ahorros que supongan un mínimo del 30% del valor del inmueble.

3.- ¿La cuota de la hipoteca es igual, menor o mayor que el alquiler?

Este cálculo es muy importante, porque nos va a permitir tener una idea muy clara de si nuestro líquido mensual se va a mantener igual que en la actualidad, va a disminuir o va a aumentar, sabiendo así si hemos de apretarnos el cinturón o podemos vivir algo más holgadamente.

4.- ¿Vamos a vivir toda nuestra vida en el mismo sitio?

Antes la movilidad era más reducida, actualmente, por mil razones distintas, no es extraño pasar unos años fuera de nuestro lugar de nacimiento, o incluso, trasladarnos definitivamente. Teniendo en cuenta esto y que es mucho más sencillo, cambiar de alquiler, que vender una vivienda, deberíamos de contestar sinceramente a esta última pregunta, porque, ¿vale la pena hipotecarse para vivir en un inmueble 4 o 5 años?

Si somos sinceros, como os decía en el párrafo anterior, la decisión deja de ser complicada. Si pese a ello queréis que os eche una mano o que hagamos números para intentar tener una fotografía lo más real posible de vuestra situación, podéis contar conmigo, será un placer.

Alicia.